MANIFIESTO CONTRA//SEXUAL

PRÁCTICAS SUBVERSIVAS DE IDENTIDAD SEXUAL

Autora: beatriz preciado

 

(Carta abierta a modo de presentación) , por Fefa Vila

Queridos cuerpos parlantes, buenas tardes.

Querida Beatriz, mi querida bollo-dildo,

 

Al permitirme presentar tu libro, "Manifiesto contra//sexual" me has otorgado el privilegio de leer antes que muchos de los que están hoy aquí, al menos en esta edición, en castellano, una rara, casi monstruosa, joya bibliográfica, bastante insólita en el conjunto de la producción teórica y del imaginario queer; y sin precedentes aquí, en tus Castillas y sus alrededores. Muchas gracias por esta prueba de amistad. Por mi parte comunicarte, aunque ya lo sabes, pero me satisface repetírtelo, que hay buena voluntad en la interpretación de los signos.

Este es el tercer manifiesto que cae entre mis manos y que he leído con pasión casi infantil, es decir perversa y nada inocente. Me encanta que hayas continuado, entre tus idas y venidas, aproximaciones y distancias con esta línea genealógica que tantas acciones contestatarias ha posibilitado. Carlitos Marx y Donna Haraway te precedieron, el uno un poco más lejos y la otra muy de cerca.

En tu Manifiesto hay exceso y derroche, no sólo es un texto hecho de contactos digitales, carne, agujeros negros, plásticos y aleaciones metálicas que dan lugar a ensambles de alta condución, es sobretodo un injerto político fascinante, lleno de noticias y de ideas, sin barreras intelectuales ni de medios expresivos. Entre sus páginas hay humor e ironía, pero también hay historias de amor, aventuras mecánicas y electrónicas, mucho combate y resistencias orgánicas ... y, lo mejor de todo, desde el comienzo ya están triunfando los malos y feos.

Querida Beatriz tu Manifiesto no es historia de la ciencia, análisis cultural, filosofía posmoderna o posestructuralista o investigación feminista-queer, tu Manifiesto es ante todo y sobretodo Manga, es el primer Manga-queer que leo. Me lo he pasado bien entre sus líneas y dibujos. Me he reido, pero para nada me lo he tomado a broma.

Hablas de dildos, para expresar tus ideas de otros sexos que ya están/estamos aquí. Atrás dejas la tediosa guerra entre los dos sexos (innombrables), y su sexualidad, convertida en una inocua y aburrida dialéctica. La verdad es que poco duelen en nuestros tiempos las vindicaciones a las que determinados homosexuales y determinadas feministas nos tienen acostumbradas, y mucho me temo que la aceptación oficial universal de casi todos los feminismos televisados, podrían interpretarse como una nueva versión de aquel viejo dicho, tan machista (y añadiríamos racista ahora) de "manos blancas no ofenden".

Creo, pues, que no van a ofender esas tus blancas manos por haberlas paseado por el teclado del ordenador y haber producido este manga-queer, sino por haber hurgado, metido y sacado en repetidas ocasiones tu dildo-brazo, en escondites gozosas o en heridas abiertas. Te has pringado. Estas sucia y hueles mal. Proliferación de dildos: dildos-cabeza; dildos-pierna, dildo-pecho, dildo-pene, dildos sobre unos zapatos de tacón de aguja.

Dildos parlantes que dicen que el pene es un sexo de mentira y que el falo no existe. La animación de los dildos. Los dildos animados que están aquí como deseos/arte-factos responsables no sólo de tu y en tu imaginación (sino de tantas otras prácticas) y no me sorprende que tu conciencia le haya otorgado, gustosa, tanto poder.

Máquinas sexuales Hi-Tec, órganos sexuales de esta especie post-humana que sintoniza cuerpo y máquina. Tras ellos todo se vuelve ilógico, anormal: el discurso médico y sus médicos, el discurso jurídico-legal y sus jueces, el discurso psico-social y sus psicólogos y sociólogos, el discurso político dominante y sus secuaces, el discurso que ordena las familias y sus padres y madres, el discurso fílmico y sus máquinas de amar ... todo lo sólido se desvanece en la vieja fábrica donde ha trabajado duramente la BUTCH, todo muta mediante un pequeño incremento en I+D, que muy probablemente haya sido proporcionado por la FEMME.

El orden anatómico-político heteronormativo y el heterocentrismo dominante con todos sus penes y vaginas, con sus llenos y vacios, con sus cóncavos y convexos, y con todas sus muñecas hinchables se marchitan. Su naturaleza se debilita frente a la presencia del dildo. El dildo-vampiro.

Beatriz, buena la has montado con tanto cruce de historias, tanta "blasfemia" epistemológica, tanto propósito revolucionario. Las resistencias del dildo-tránsito nos proporcionan un lenguaje para pensar y una estrategia para empezar, a nada más y nada menos, que a movernos. Mover de una vez por todas nuestros culos/anos.

El Manifiesto contra-sexual es más que un canto al placer en la confusión de las fronteras de los sexos y las sexualidades, va más allá, en sí es un acto de intervención y de responsabilidad. En su lógica de creciente conexión donde el cuerpo se enlaza con sus órganos prostéticos, Beatriz lanza una llamada urgente que nos avisa de los abusos "biopolíticos". Es una llamada para que no se deje en manos de los "biopoderes" (multinacionales, especialistas médicos o magnates de los medios de comunicación entre otros) la construcción de los limites de nuevas configuraciones sexuales y de nuevos organismos.

Y ya que, de una u otra manera, en mayor o menor grado estamos ya todos operados por las tecnologías sociales, tal como te dice Marie Héléne en la introducción al libro, deberíamos despertar para hacernos cargo de nuestro presente y por extensión del futuro.

 

Te agradezco, en suma, que hayas escrito Manifiesto Contra//Sexual: ahora ya no sólo confirmo una vez más lo que ya sabía, que no nos falta nada, sino que además sé mejor que clase de ciborgs o replicantes somos.

Sólo animaros por último, a comprar o a robar el libro y animaros a que lo injertéis en vuestras espaldas, al menos una buena temporada.