RUEDA DE PRENSA

por Jean Luc Godard

JLG/JLG & EL CAIRO. JLG comienza por explicar el por qué de esta asociación de películas: "Con buena intención, deseaba mostrar una de mis películas en la primera parte de JLG/JLG. Había escogido Alemania nueve cero pero el distribuidor no quiso. Pensé entonces en la película de Straub sobre Lorena (Lothringen, Ndlr), que considero magnífica, y después sentí que no valía la pena hablar de ello a Gaumont. Me dije que quizá había que mostrar una película de otra parte del mundo. Viendo El Cairo, me di cuenta de que Chahine estaba también en su película, y estaba muy bien así". JLG se gira hacia Chahine y le pregunta su opinión. "Es como la unidad en la diferencia", contesta. "Me emocionó mucho su película. Sentí la angustia del creador y la imagen me remitía al interior del creador. Cuando toco la Historia (pone su dedo sobre el brazo de JLG y sonríe) es algo formidable, un sueño".

AUTORRETRATO. "Se me había pedido Godard por Godard, pero yo prefería JLG/JLG. Es un autorretrato, y en principio eso no puede hacerse en el cine. Es algo propio de la pintura. Quería intentar comprender lo que significaba para mí hacer un autorretrato, ver hasta dónde podía ir en el cine y hasta dónde el cine me podía aceptar. Es la idea del arte bastante clásica que dice que la obra es más importante que el hombre. Es lo que se llamaba 'la política de los autores', y que ha sido mal comprendido. La palabra que importaba era la política y no el autor mismo. Picasso se planteaba a menudo esta pregunta: ¿hasta dónde puedo ir en la pintura? Cuando se hartaban de pintar paisajes a los pintores no les quedaba más remedio que pintarse a sí mismos. El cine es otra cosa, no puede hacerse solo, se puede siempre mostrar qué hay alrededor de esta soledad. Siempre he pensado que el cine es un instrumento del pensamiento. Pero como era visto a lo grande y ha ganado muy rápido mucho dinero, se ha hecho de él un espectáculo. Soy feliz de que haya que buscar algo de dinero, mendigar, sobornar o emplear artimañas. Eso forma parte de la actividad de la creación, es su lado saltimbanqui. Pero el rodaje necesita personas, necesariamente. Soy feliz también en la concepción pero lo soy más en la búsqueda que en la realización de las cosas. Como Keith Jarrett cuando da algunos conciertos improvisados donde, en vez de tocar a Bach o a Mozart, busca algo en su piano durante una hora o más. Es un deseo un poco inconsciente de punto de referencia la necesidad realizar esta búsqueda, de grabarla, o de plasmarla en la tela, para un pintor. He intentado hacer una película que se pareciera a los libros que leí durante mi adolescencia, los de Blanchot, de Bataille. Me acuerdo por ejemplo de La experiencia interior. En aquella época yo asistía a los cursos de Henri Agel, había proyectado Tierra sin pan de Buñuel y le dije: 'Es una conmovedora experiencia interior de la Historia'. Eso es, el cine está ahí para hacer metafísica. Por otra parte, eso es lo que se hace pero no se ve, o los que lo ven no lo dicen. El cine es algo extremadamente físico por su invención mecánica. Está hecho para evadirse, y evadirse es metafísica".

SOBRE LA EXCEPCION. "La regla desea la muerte de la excepción". He aquí una de las frases que se escuchan en JLG/JLG. Es una noción recurrente en Godard oponer el arte y la cultura, comparando a menudo al cineasta como alguien que resiste en un territorio ocupado por la cultura. "La cultura, para mí, es la regla, y el arte es la excepcion. La cultura es la difusión, el arte la producción. Yo he sido siempre perfectamente producido, o amigablemente, pero he sido difundido cada vez con condescendencia por no decir con animosidad o negligencia. Estos fenómenos de producción y de difusión son importantes. Para tomar una metáfora, la Novena Sinfonía es arte, la Novena dirigida por Karajan tiene quizá algo de artístico, pero la Novena difundida por Philips o Sony Pictures es cultura". Sobre la cuestión de las cuotas, JLG se pregunta: "¿Por qué a la gente le gusta un cine americano mientras que a mí me ha gustado otro, y en la época de la Nouvelle Vague se le ha defendido tanto contra un montón de cosas? El noventa por ciento de la gente en Europa prefiere el vaquero a un pantalón turco, tunecino o chino. Si se habla de Europa, ¿por qué tener en los ascensores una música media americana en vez de una música griega en un ascensor portugués? ¿Por qué únicamente América en la cultura? No se sabe cómo llamar a los habitantes de los Estados Unidos. Si alguien me dice: 'Soy americano', yo le pregunto: '¿Vives en Buenos Aires, en Montevideo?' Aquella gente no tiene nombre, tienen el nombre de su país y el de todos los países vecinos. De ahí la deuda enorme de América del Sur, de Méjico e incluso de Canadá respecto a los Estados Unidos. Las tres cuartas partes del dinero recaudado por el cine francés -y todavía el Estado es bastante hábil para dar una parte- proviene del dinero americano. En cuanto a la Liberación. Mendès France dijo a De Gaulle lo que había que hacer y que Pleven -que como buen socialista quiere pasarse por caja lo antes posible- deseaba la ayuda de los americanos. De Gaulle, que estaba sin embargo contra la OTAN, que había sufrido con Inglaterra y sobre todo con América, escogió a Pleven contra Mendès. Ahí hay virajes económicos que se encuentran. Así que querellarse por las cuotas, cuando todo es americano del dos al cinco por ciento casi, no tiene sentido. El cine que hacemos siempre ha sido difícil, es nuestro sufrimiento, y también nuestro placer. Es preferible ser marginal y no ceder demasiado. Pero no es más difícil para Chahine o para mí de lo que lo fue para Vigo". "Estamos en un curioso contexto -precisa Chahine-. ¿Por qué se desea nuestra inspiración, la imagen, la música? Hoy me preguntan qué me ha inspirado y me dicen: 'tú no puedes pensar así'. Eso resulta muy difícil. Hemos andado con rodeos con los militares. Y ahora son los integristas".

LA FABRICA DE SUEÑOS. Otro leitmotiv querido de JLG: la proximidad entre el arte y la ciencia, ubicadas ambas bajo el signo de la experimentación. "El cine, por su estructura sociológica, por los términos que emplea, sobre todo en la lengua francesa, por su creencia en que se puede grabar una parte de lo real como mera grabación -y no lo que se llamaba antes el catastro- da cuenta de las cosas, con una capacidad que se ha despreciado completamente": JLG ha dicho a menudo que el cine debía su pureza a su faceta documental: hay que remontarse al final del mudo para ubicar el momento del divorcio entre el cine y la Historia. Volviendo a esta cuestión, data precisamente en los "camps" el momento en que el cine perdió la ocasión de renovar su vínculo "documental". "El cine ha perdido todo lo que le daba su valor, aquello por lo que había empezado, como si se le hubiera castrado su nacimiento, su infancia, lo que se llama grosso modo el documental. Pero documental y ficción es parecido, eso se ve muy bien en la película de Chahine o en la mía. Salvo que él está más en una ciudad y yo en una habitación. El único que ha hecho un documental que ha tenido influencia es Taylor cuando filmó a los obreros de Ford. Pero no se sirvieron de esta producción de visión para pensar, se ha privilegiado el aspecto popular para hacer del cine un espectáculo. Es una de las condiciones de su existencia, y quizá también su consecuencia. Los americanos dijeron rápidamente: 'una buena película es aquella que gana dinero, y una mala aquella que lo pierde'. No creo que a Gallimard se le ocurra decir que Sulitzer es un buen escritor porque gana dinero y Beckett uno malo porque no lo gana".

LOS PROFETAS. JLG confiesa su admiración por Hitchcock: "El único que ha logrado controlar el universo. Es lo que digo en mi penúltima película Historia(s) del cine. El tenía un muy vasto público, que estaba en la elaboración misma del escenario y de la forma. Tuvo un período de diez años, desde la época de La ventana indiscreta y de Psicosis de una riqueza que se puede comparar a la de algunos pintores del Renacimiento que no tenían esta difusión, salvo quizás Miguel Angel entre los cristianos. Es algo único, no una película cada diez años como Dreyer, no imposibilidades como Einsenstein, que sólo pudo hacer fragmentos de cosas". JLG recuerda también a Rossellini. "Siempre he hecho películas contentándome con poco dinero. Es una lección que debo a Roberto: 'Si quieres salir adelante, hay que hacer películas que ocurran en la Edad Media, porque, en contra de lo que se cree, todo el mundo iba vestido igual toda la semana, un saco con tres agujeros, uno para la cabeza y dos para los brazos. Haz lo de la Edad Media durante la semana, así la gente creerá que es domingo y te dará mucho más dinero. Lo apartas para tus otras películas y para tu perro, y con el resto haces la película'. Nicolas Seydoux me dice: 'Pero Jean-Luc, ¿qué haces con el dinero?'. Y no logro convencerle de que todo el dinero está en la película e incluso más, dado que él da muy poco. Antes, cuando pedía dinero a mi padre, me decía: 'Dime lo que quieres y yo te lo compro'. Yo le respondía: '¡No! Dame el dinero y yo veré lo que compro'. Eso es, Nicolas Seydoux es como mi padre". Sólo faltaba la figura de Langlois para completar este cuadro de "padres espirituales". "Se conoció el cine por Cannudo o por Delluc, por personas que hablaban de cine. Por ejemplo, La femme au corbeau: película extraordinaria que no se podía ver. Langlois llegó e hizo de proyección una especie de producción, mostraba cosas que no habían sido vistas, prohibidas o ignoradas. Estas personas eran como profetas. En el fondo, el verdadero cine, lo que queda para mí como el 'gran' cine, es el que no se ve. Físicamente. Cuando se han podido ver algunas de estas películas en casa de Langlois, como Le lys brisé, era como la prueba de que no estábamos equivocados en nuestra creencia. Era único en la Nouvelle Vague. Esto desapareció cuando la Cinemateca dejó la calle de Messine y se transformó, contra la opinión de Langlois, en una institución del Estado".

Traducido del francés por Javier Sáez


* Cahiers du Cinéma, nº 490, abril 1995. Rueda de prensa celebrada el 15 de febrero de 1995 para presentar la película JLG/JLG, Autoportrait de décembre. La redacción original de la rueda de prensa es de Vincent Vatrican.

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