La hermana, la extranjera

Audre Lorde

Editorial Horas y Horas.

 

 

Quién dijo que era simple

Tiene tantas raíces el árbol de la rabia
que a veces las ramas se quiebran
antes de dar frutos.
Sentadas en Nedicks
las mujeres se reúnen antes de marchar
hablando de las problemáticas muchachas
que contratan para quedar libres.
Un empleado casi blanco posterga
a un hermano que espera para atenderlas primero
y las damas no advierten ni rechazan
los placeres más sutiles de su esclavitud.
Pero yo que estoy limitada por mi espejo
además de por mi cama
veo causas en el color
además de en el sexo
y me siento aquí preguntándome
cuál de mis yo sobrevivirá
a todas estas liberaciones.

                                                          Audre Lorde

 

            La publicación  en castellano casi veinte años después de su aparición en inglés de los ensayos de Audre Lorde “La hermana, la extranjera” nos enfrenta al desconcertante hecho de su estremecedora vigencia. El feminismo lésbico de Lorde tal vez pueda ser cuestionado o revisado hoy en algunos de sus presupuestos pero sin duda se encuentra en la génesis misma de lo queer como exploración de la diferencia desde distintos ángulos y reivindicando la toma de la palabra de los que están al margen. No olvidemos que el título original del libro es “Sister, Outsider” que puede traducirse también, como se apunta en el prologo de esta cuidada edición, como “La hermana, la rebelde”, “La hermana, la marginada” o “La hermana, la fugitiva” entre otras muchas acepciones de lo “outsider”, un termino que no esta tan lejos de lo “queer” en su exploración y re-lectura de los márgenes. Lorde indaga en el terreno de la raza, el género y la diferencia erótica para no dar conclusiones tranquilizadoras. La autora reivindica la subjetividad de los marginados o excluidos por diferentes regímenes de opresión en los que se interrelacionan la homofobia, el racismo, el clasismo y el machismo. Lorde nos invita a entrar en “La casa de la diferencia” como línea de fuga y enriquecimiento para los que han abandonado o no están cómodos “La casa del amo”. Se hace eco de las polémicas presentes en los diferentes grupos, criticando el machismo y la homofobia del movimiento negro masculino pero cuestionando también el heterosexismo y el racismo presentes, en ocasiones, en el movimiento feminista blanco y académico. Se adelanta a su tiempo al hacer reflexiones sumamente profundas sobre temas como la maternidad lesbiana, las relaciones entre la política, la economía y la salud de las mujeres y las limitaciones del mundo académico como espacio de reivindicación y denuncia. Entabla un interesante diálogo con otra feminista lesbiana escritora y madre de tomo y lomo como Adrienne Rich y explora sus inseguridades personales y políticas como espacios de recreación y cambio de la identidad. Esperemos que esta traducción de “La hermana, la extranjera” sirva para que comiencen a traducirse otros textos de esta autora injustamente ignorada por el mercado editorial en lengua castellana. Su biomitografia “Zami”, un hermoso testimonio de su infancia, adolescencia y despertar de la conciencia en la juventud, y su obra poética permanecen todavía inéditos. Con las herramientas de la diferencia y el lenguaje de la acción Lorde emprendió a su modo, la tarea de desmontar la casa del amo, indagando en sus pliegues, denunciando su injusticia y desenmascarando su silenciosa violencia.

 

                                                                                  Eduardo Nabal