KGLB

 

 

 

 

Nº 5

Queerzine del Kolectivo de Gais y Lesbianas de Burgos

 

 

 

EDITORIAL: VOCES INSURRECTAS.

"La Kampeadora" es un proyecto de revista o queerzine dispuesto a seguir adelante a pesar de que no corren buenos tiempos para la escritura comprometida, crítica o incisiva. En los tiempos del Shangay Exprés, la peseta rosa y la Visa del arco iris siguen, afortunadamente, oyéndose voces discordantes que, a pesar de la precariedad medios de comunicación y promoción, siguen articulándose en lo que Foucault un día llamó "saberes insurrectos".

La reciente publicación del monumental libro de Ricardo Llamas "Teoría torcida"(Siglo XXI, 1998) y la traducción, por fin, al castellano, del ya clásico estudio de Eve Kosofsky Sedgwick "Epistemología del armario" (Ediciones La Tenpestad,1998) nos vuelve a poner frente a una realidad cuando menos preocupante: la total ausencia de estudios gays y lesbianos en el Estado Español y lo que es mas lamentable aún, la combinación de fuerzas y contrasaberes reaccionarios que siguen impidiendo que se pongan en marcha.

Si en universidades de todo el mundo ya han aparecido los "Gay and lesbian studies" e incluso los "queer studies" la Universidad Española sigue ajena a cualquier atisbo de reconocimiento o inquietud hacia estos temas. Todavía siguen emergiendo, no sin dificultades y cortapisas, los estudios de la mujer o "gender studies"(estudios de género) comenzando a implantarse en ciudades grandes como Barcelona o Madrid. El resto del espectro académico español, inmerso en dinámicas opusianas y pre-Stonwellianas parece totalmente ajeno a cualquier rebelión de los saberes.

No hablo ya de nuestro medieval y querido Burgos sino de grandes universidades y centros de la cultura donde el prejuicio y la estulticia siguen siendo mas fuertes y poderosos que el afán de conocimiento.

El panorama de las publicaciones periódicas, como ya he comentado, no es mucho mas alentador en nuestro campo. La hegemonía del mercado editorial la siguen teniendo los sectores mas frívolos y descerebrados del establishement rosa. Sangays, Zeros, Odiseas y demás patulea de catálogos de trapitos y famosos en pose que siguen siendo todo o casi todo lo que se publica sobre gays y lesbianas por estos lares. Los fascistas están de enhorabuena ya que lo que parecía ser un foco de lucha y rebeldía ha acabado siendo el mas neoliberal de los mercados. Proyectos tan valiosos e interesantes como "Planeta marica", una hoja volante de sátira maripolítica que tuvo que competir con lo mas abyecto del espectro reformista y rosa pálido, se encuentran de momento paralizados. Pero aún así seguimos oyendo voces discrepantes, provenientes del propio mundo gay, que hacen tambalerse la ya extendida creencia, de que el compromiso político y solidario o el espíritu investigador y disidente son incomodas reminiscencias del pasado que a pocos conviene resucitar. Voces que hacen temblar con su rareza (en el mejor sentido diferente y "queer" de la palabra) el orden heterosexista que se reproduce incluso allí donde parece que debería ser cuestionado, fragmentando y dividiendo los núcleos de resistencia. "La Kampeadora" quiere sumarse, desde su modestia de fanzine provinciano, a esas voces insumisas, inquisitivas y provocadoras que se niegan a ser doblegadas por el orden reaccionario o la mercadotecnia consumista.

 

 

 

¿El "TXE" GEBARA MARICÓN? NO, GRACIAS

Siempre me he preguntado el "por que" de tanta idolatría y mitomanía con el personaje del "Txe" Gebara.

A pesar de la contradicción que supone mi curiosidad por el ritual y la militancia iconoclasta mas beligerante, este tipo de actitudes me parecen tanto mas irreflexivas, como perpetuadoras de un orden de opresión.

Todas las ideologías en su aspecto más totalizador necesitan dotarse de mecanismos simbólicos que contribuyan a normativizar los actos y deseos para lograr una mayor eficacia y efectividad.

Así, las hagiografías se convierten en estructuras de perpetuación ideológica.

Ayudadas por las nuevas y viejas técnicas de marketing, dotan a sus seguidores de un modelo ideal que cumpla en su totalidad las diferentes normas que aportan a la ideología en cuestión sus elementos más legitimadores: la unicidad, la veracidad.

El sufrimiento, la renuncia, la entrega, el dolor y la muerte, son unas de las constantes que han servido al cristianismo para perpetuarse como una de las ideologías mas poderosas a lo largo de la historia, esto ha sido remedado por otras debido a su alta eficacia y, desde luego, por la familiaridad que procede de la misma geografía occidental-patriarcal. El uso y conocimiento del santoral deviene en una estructura de iniciación, basada psicológicamente en la represión y la insatisfacción; una estructura de control para modelificar las formas de lucha, normativizar la rebeldía, estandarizar el enfrentamiento.

La vida del héroe/santo es un canon a imitar. Los hay de todas las categorías y edades, si bien, en su fase vital mas encomiable y genérica nos encontramos con un joven o maduro varón, esto no quita para que desde su infancia se vayan encontrando claros datos de su futura santidad o de una cierta categoría moral, a veces innata, en sus primeros actos: El Niño Jesús ayudaba a su padre en el taller de carpintero y ponía la mesa en casa, Sabino Arana era un monaguillo ejemplar, Mao Zedong se dejaba copiar por sus compañeros mas torpes en el colegio.

Una serie de milagros, golpes efectivos, irán jalonando su curriculum. Acompañados siempre de la renuncia, el sufrimiento y la entrega. La osadía y efectividad de sus actos irán sumándose a los portentos que de/terminarán la carrera del héroe-santo. El martirio, conduzca a la muerte o no, será la culminación como acto carnal, cercana. La vida se dota de su concepción mas productivista siendo el sumun de la entrega: por Dios, La Patria, La Causa ...

Los acontecimientos de su vida y sus imágenes son profundamente masificados y publicitados. La reproducción de su imagen, gracias al desarrollo tecnológico de lo mass-media, es infinita, con una clara función de identificación gregaria nada ajena a la moda y el consumo. Su imagen está en todas partes, formatos y soportes, como recordatorio de nuestra misión, o como delimitador de nuestro campo. El desarrollo industrial ha permitido un rápido proceso. Desde el icono, cromo, estampita o póster, a la infinidad y a veces inverosímil representación en objetos cotidianos. Metidos como estamos en el sistema sus canales de distribución se hacen asépticos a la ideología, son los mismos que para las Spice Girls, Jesucristo Superestar o el Comandante Marcos. Desde el Corte Inglés pasando por la tienda de "Todo a 100" o el Eroski del Barrio.

Tras la imagen del héroe/santo, es la palabra oral o escrita la que se ausculta, cataloga y expande buscando la iluminación y la verdad en alguna frase, memorizándola, repitiéndola, escribiéndola como si de un mantra o de un rosario protector se tratara.

La función de esta idolatría es alejarnos de nuestra propia aceptación personal, y del ejercicio de tolerancia que esto supone, acotándonos en un espacio de jerarquía y competitividad que no son para nada base de una experiencia individual y social transformadora.

Pero, es hora de hacer una sucinta y subjetiva biografía de este personaje Léase con la acritud y distancia deseadas.

Ernesto "Txe" Gebara, debió ser un niño pijo de la clase media argentina, su enorme cantidad de complejos, de inferioridad, de edipo... (no olvidemos la tradición psicoanalítica del Cono Sur) le produjeron una neurosis cuya superación creyó ver clara yéndose de justiciero a correr aventuras dando tiros por ahí, eso si con una base ideológica que le asegurase cuando menos la coherencia moral y la admiración. Dar tiros por ahí, como cuestión moral, no resulta fácil, pero difícil tampoco. En sus correrías, por suerte, le pilla (que no le coge) una revolución con sus catarsis y desfiles, sus purgas y depuraciones. La cotidianeidad . Ya sabemos que es más arduo y anodino construir que destruir, más aún cuando lo que se destruye es lo erróneamente construido. La cabra tira al monte...No habiendo mas tiros que dar y sin poder canalizar sus ansias se embarcó en nuevas aventuras más o menos descabelladas. Incluso desde sus seguidores estas etapas, sino de declive son tachadas desde idealistas a puro voluntarismo. De su estancia, ninguna lectura colonialista (en África), se llega a decir que le resultaban incompresibles las rivalidades del laberinto tribal, (ninguna lectura racista).

Pero la revolución no es sólo cuestión de suerte y de tiros, y de cojones. Y al final de sus correrías la cosa se puso chunga y se dejó pillar, o le pillaron, que igual da, ya que todo tiene su explicación en aras de su fin último.

Ernesto "Txe" Gebara hizo todo esto enfermo y condicionado psicológicamente por una enfermedad (asma), algo anecdótico a reseñar sí, no sintomático, en estos tiempos en que ignoramos quienes y como seremos los supervivientes del VIH-SIDA.

El Txe-Gebara, como y quien no, tuvo veleidades literarias que si bien no dejaron mas que algún conato lírico y efectista, han sido, quieren serlo, interpretadas como verdaderas aportaciones ideológicas al pensamiento actual tamizadas, eso sí, por una especia hermeneútica.

De toda la ideología que transmite la tarea del héroe merece especial importancia la exaltación del guerrero, por la carnalidad que representa en las contradicciones de género.

Si la guerra es, sin duda alguna, la geografía ideal del patriarcado, el guerrero es la representación máxima del macho. El poder, la fuerza, la actividad, el valor y los demás diferentes determinantes genéricos encuentran aquí su escenografía perfecta. El Falo del guerrero sin ninguna veleidad psicológica es el arma siempre dispuesta a ejercitar su poder. No por curiosa y fácil resulta cruel esta analogía de las herramientas de muerte y la de los genitales del género opresor.

La pirámide jerárquica es la estructura de acción del grupo, el valor de su constante productiva. Como en otras especies animales la exhibición prepotente y la lucha es la única forma de conseguir mas hembras para procrear o aumentar su estatus en el grupo.

El género del guerrero, muy en contra de la postmodernidad, no se aviene a deconstrucciones. Los modos de ocultar las compresas por las mujeres guerrilleras y que alguna ocupe un rango intermedio de mando en su columna insurgente, no cambia en un ápice el rezume patriarcal del militarismo. Maricones, mujeres viejas, niños/as y las mal llamadas personas discapacitadas somos un factor secundario en la construcción simbólica del guerrillero; desde el descanso del guerrero, pasando por la sufrida madre que daría su vida por el guerrero, hasta la prole que le mira desde lejos en su omnipresencia ejemplarizante.

En el guerrero; su valor, fuerza, actividad y falo, resurgen con mas fuerza los mecanismos mas íntimos del deseo. El guerrero, con su uniforme, con sus armas, con su poder, se convierte en un objeto del deseo. Y el deseo debe ser siempre reconducido hacia la norma , al final resulta que la diferencia en que desees que te folle un zapatista o un picoleto es una construcción ideológica ajena a los mecanismos del deseo. Pero no es ésta , ni mucho menos, la relación que con él se nos ofrece. La renuncia al acto sexual es inversamente proporcional al aumento de la productividad, además de la necesidad de una moral mayoritaria de frustradora efectividad.

A adecuación temporal de las hagiografías (ley del capital obliga), entendiéndose estas como mecanismos de producción y consumo, deviene en renovaciones del producto a la demanda existente. El "Txe" no fue Mujer, el Comandante Marcos ni siquiera ha sido un gay en San Francisco. El discurso universal de la modernidad ha llegado a sus límites en el patriarcado, el komandante Marcos es todas las personas susceptibles de estar oprimidas, hecho éste agradecible en su globalidad, pero, una vez más, negador de los espacios donde se puedan crear las subjetividades transformadoras que muchas pretendemos.

Cabe recordar, para terminar, el poco o formal interés que generan estas reflexiones en el seno de los sectores llamados internacionalistas y/o insumisos, que si bien, son movimientos que resaltan por sus análisis de intervención solidaria y autocrítica, a tenor de su imaginería y por el poco cuestionamiento de género que en sus estrategias, parecen más ocultar o disimular estas cuestiones en aras de un incierto efectivismo puntual y esperemos que caduco.

La (vieja) consigna de los (viejos) punkies: MATA A TUS ÍDOLOS sigue reconduciéndonos a espacios menos prefigurados, donde el desarrollo de los deseos, la construcción de las transformaciones se haga desde una ética entendida como una forma de actuación-comportamiento (supervivencia) en libertad.

Sejo Carrascosa

 

 

 

 

FUTBOL

Y

POLÍTICA SEXUAL

El reciente asesinato del joven donostiarra Aitor Zabaleta a manos de un grupo de neonazis fanáticos del Atlético de Madrid después su partido con Real Sociedad, ha reabierto el debate sobre la violencia futbolística. También ha vuelto a poner en el candelero la conexión entre las bandas ultraderechistas y los hinchas del "deporte rey".

Basta con visitar determinadas calles de la capital madrileña después de un partido "importante" en que se vea involucrado cualquiera de los dos grandes equipos locales para asistir a escenas donde se mezclan la euforia, el insulto, el tumulto, la apología del fascismo y la agresión. Violencia callejera y escenas de visibilidad ultra (banderas españolas, himnos franquistas, cruces gamadas, pasamontañas rojos y amarillos, cabezas rapadas fascistas...) se confunden y se complementan.

Está claro que el fútbol lleva mucho tiempo siendo algo más que un simple espectáculo de masas (la dimensión deportiva del acontecimiento queda minimizada ante su ya incontestable dimensión mediática). Declarado "de interés nacional" por la derecha en el poder, estrella de todos los periódicos locales y nacionales, forma parte también de los procesos más elementales de socialización del varón en torno a una serie de parámetros de conducta y relación no exentos de contenido político.

Desde nuestra más tierna infancia se nos han lanzado mensajes potentes sobre el fútbol y su incontestable relevancia. El más banal de los deportes se impone como un rito cotidiano en colegios, institutos, barrios y pandillas. Jugar al fútbol es casi un requisito imprescindible en la socialización de la masculinidad en torno a valores que se presuponen inherentes a ella como la competitividad, la camaradería viril, la fuerza física y la destreza en el medio.

No participar en el fútbol es una forma de negar la integración del individuo adolescente en su entorno mas inmediato, renegar del mas elemental espíritu de equipo y de uno de los primeros espacios de encuentro amistoso y competitivo con otros varones. Puede llegar a ser significativo y ser tomado como una afrenta al espíritu comunitario. Pero ¿por qué?.

El fútbol es un juego que se práctica desde la infancia hasta bien entrada la juventud pero sobre todo en los años de la pubertad, y nunca está totalmente exento de connotaciones sexuales consistentes en un contacto afectivo entre los jugadores y un componente agresivo que puede devenir a la vez en homoerotismo sublimado como en dosis más o menos altas de homofobia y sexismo. Los vínculos homosociales mas arraigados entre los varones son parte inherente del juego y de sus rituales periféricos.

Once jugadores, todos varones, se enfrentan a otros once en una competición absurda que consiste en meter una pelota en la portería del otro equipo sorteando las maniobras de los contrarios y ateniéndose a una serie de estrictas reglas preestablecidas. Ante un gol o un triunfo los jugadores del mismo equipo se abrazan, se besan, se agarran, se agolpan, en una serie de manifestaciones de afecto entre hombres presuntamente "heterosexuales" que no serían bien vistas en ningún otro ámbito de la vida pública. Palmadas amistosas en el trasero, collejas, revolcones en el suelo, abrazos colectivos y violentos, besos en la mejilla e incluso en la boca... son un espectáculo de indiscutible contenido homoerótico susceptible de ser reinterpretado y apropiado por una mirada "gay" furtiva a la que, sin embargo, de entrada, no se le reconoce existencia alguna.

Pero nada de esto implica un reconocimiento de la sexualidad o la sensualidad entre hombres, sino su absoluta negación. De hecho el insulto tradicional al niño o al adolescente que no se somete a los mas elementales ritos futbolísticos o muestra escasa destreza en los mismos es "maricón", "nenita" o "mariquita", que no equivalen tanto a una acusación inmediata e implícita de homosexualidad como a una reprobación por no ajustarse a los cánones básicos de participación social del joven macho heterosexual. Puede haber en este insulto más que una afirmación de que el que no juega es gay una sospecha potencial de que está manifestando síntomas de una futura homosexualidad o al menos de una masculinidad heterosexual truncada y no del todo "completa".

La homosexualidad parece ser en este caso una de las posibles causas ( y consecuencias) del espíritu anticomunitario y de la "no participación" en los juegos de socialización primarios. No es casual que en rugby o fútbol americano, versión ultraviolenta del deporte rey, los entrenadores sigan "animando" a sus jugadores con apelativos tales como "nenazas" o "mariquitas" (sissy-boys). Y sabemos que los epítetos sexistas y homofóbicos no sólo apoyan un mensaje de inferioridad sexual o genérica sino que al "apoyarlo" contribuyen a la institucionalización verbal de esa misma subordinación. De ahí que podemos entender que el discurso del odio, incluso en un contexto en el que no es mas que un apelativo mas, no sólo comunica una idea ofensiva o conjunto de ideas, sino que además realiza el mensaje mismo que comunica. La comunicación llega a ser, así, una forma de conducta. (1)

Se me dirá que hay algo de trasnochado y esquemático en estas valoraciones, ahora que estamos en los tiempos de los "Juegos Olímpicos Gays" y los equipos de fútbol de chicas. Pero sigue siendo evidente que esto es sólo una adaptación artificial y minoritaria del modelo dominante, y que el fútbol de los primeros años de colegio y las primeras salidas a la calle, sigue siendo un ritual de afirmación en la masculinidad de la dinámica del grupo y la reafirmación de una serie de valores que se suponen inherentes a la heterosexualidad del varón y a sus cualidades mas apreciadas. Así mismo el fútbol oficial y mayoritario , como deporte rey y espectáculo mediático de primer orden, sigue siendo el de once hombres jóvenes contra once hombres jóvenes.

Sin embargo el fútbol, a pesar de la homofobia con la que codifica la corporalidad del jugador masculino y su dinámica grupal, no parece totalmente exento de un conocimiento, aunque sea subliminal, y sólo ocasionalmente puesto en primer término, de su potencial homoerótico. Los jugadores no han dejado de hacer gestos de alto contenido erótico para ofender o confundir a jugadores del equipo contrario ( como tocar o agarrar ostensiblemente los genitales del otro ). Algunos equipos como el Brasil, donde este tipo de gestos son bastante frecuentes, ya han suscitado las primeras reacciones represivas y penalizadoras de árbitros y entrenadores.(2) Así mismo cuando los comentaristas deportivos se refieren a los asuntos internos de un equipo hablan siempre del "vestuario". Y el vestuario no es sólo un lugar de encuentro y preparación de los jugadores antes y después del partido, sino el lugar donde se desnudan, se duchan juntos, preparan estrategias comunes. Un espacio que tiene su equivalente en otros lugares de afirmación y desarrollo de la masculinidad heterosexual: la escuela o instituto y el cuartel. El mariquita no tiene sentido en ese espacio, que se construye a partir de su desintegración. O disimula su identidad sexual y su mirada homoerótica o pone en peligro la identidad grupal y puede ser señalado y separado del resto.

Aun así, desde fuera, los actos de reinterpretación, decodificación o reapropiación del espectáculo futbolístico como un espectáculo homoerótico se ven siempre condenados al fracaso o, cuando menos, sesgados y mediatizados, por la voz de un comentarista zafio y exaltado en la televisión y la radio o por la dinámica competitiva del juego y por las poses de los propios jugadores a los que se añade la presencia de un público fundamentalmente masculino, agresivo y ajeno a cualquier lectura sexual del juego y agrupado y/o fanatizado en torno a los colores de la bandera de uno de los dos equipos. Agresividad, juego infantil y revisitación de la vitalidad adolescente, homoerotismo sublimado, homofobia, machismo, fanatismo y en determinadas situaciones también brotes de "fascismo" son algunos de los atributos de este espectáculo que mueve billones y que algunos siguen queriendo presentarnos como ajeno a cualquier construcción cultural o ideológica.

Edu N.

 

  1. Nary Natsuda citada por Judith Butler en su artículo "Soberanía y actos de habla performativos" publicado en el dossier "Acción paralela".
  2. Llamas, Ricardo "Teoría torcida". Siglo XXI. 1998.

 

 

 

 

 

FEMINISTAS Y SADOMASOQUISTAS:

"HERMANAS DE SANGRE"

 

En Francia, como en otros países, la aparición de chicas sadomasoquistas ha causado corrientes de opinión diversas en los grupos de lesbianas. ¿Se puede ser sadomasoquista y feminista?. Michelle Handelman (M.H.), productora y realizadora de BloodSisters ("Hermanas de sangre"), un documental sobre la comunidad sadomasoquista (S/M) de San Francisco nos dice su opinión.

 

Pregunta:

¿Tu, que te defines como feminista, has hecho tu "salida del armario" como chica sadomasoquista?

M.H:

Me considero feminista desde los diez años, lo que nos remonta a la década de los setenta. He sido siempre bisexual, y no he necesitado salir del armario. Desde que he dado la cara formando parte de la comunidad "queer", sin ser lesbiana, mi trabajo con el S/M, que es el centro mismo de mi identidad, es lo que me ha causado mas problemas.

P:

En el número de enero de "Lesbia Magazine" podemos leer que el sadomasoquismo se da en mujeres oprimidas "con la falsa sensación de sentirse libres" o que "abandonarse" a las prácticas S/M es "perder la dignidad" y caer en "una relación de amo y esclavo". ¿Qué piensas de estas críticas?

M.H:

Sólo puedo decir que la mayor parte de las críticas contra el S/M son teóricas y no tienen nunca su origen en la experiencia. Cuando veo un grupo de feministas arremetiendo contra la vida sexual de alguien me dan ganas de decirles que se están metiendo en un terreno que no es el suyo.

Decir que el S/M procura una "falsa sensación de libertad" presupone pensar que la libertad existe como tal. Todos/as sabemos, con un poco de experiencia vital, que la libertad "como tal" no existe. No hay mas que diversos grados de libertad. Creo que los existencialistas franceses (Sartre, Camus) lo explicaron muy bien. Estamos ligados/as por cuestiones políticas, prisioneros de doctrinas morales y religiosas, por los convencionalismos sociales o marcados por experiencias pasadas... toda impresión de "libertad total" es falsa. Pero es cierto que el sadomasoquismo puede proporcionar momentos de libertad y un placer que el mundo nos niega; no es casualidad el que personas que tienen posiciones de poder socialmente elevadas hagan papeles sumisos en el S/M y que aquellos que tienen papeles subordinados en el trabajo jueguen a representar roles dominantes.

Criticar el S/M diciendo que entablar una relación "amo/a- esclavo/a" equivale a "perder la dignidad" es una demostración de arrogancia de cara a las personas que nos limitamos a comportarnos como seres humanos e individuos autónomos. Todas las relaciones encierran interacciones que revelan autoridad y poder. Estas dinámicas están sujetas a cambios constantes. Es mas honesto reconocer esto que creer en la ilusión de que una relación amorosa y sexual tiene un equilibrio del cien por cien todo el tiempo

 

Los/as que practicamos el S/M nos enfrentamos a estos problemas de manera muy directa. Es precisamente porque resaltamos tan franca y públicamente esta realidad humana y emocional (que la sociedad misma se encarga de enmascarar) por lo que recibimos tantas críticas; es un poco como si el S/M revelara a la luz del día un secretillo vergonzoso que todos/as quisiéramos guardar: el hecho de que estamos sometidos/as a una pulsión animal que consiste en dominar y someter.

Lo que no podemos olvidar es que el S/M es una experiencia sexual y eróticas puntual que no tiene nada que ver con la situación por la que alguien poderosos somete a alguien más débil las veinticuatro horas del día. Los roles se representan durante un tiempo preciso, como en cualquier otra relación sexual. Sólo que, en este caso, los términos de la relación están mas definidos, las cosas han sido mas debatidas y pueden llegar más lejos. Los/as que han practicado S/M lo saben. Y muchas veces estas mujeres opinan sin conocerlo bien. Hablan de cosas que no parten de la experiencia. En un terreno como el del S/M, tan intenso y personal, la diferencia entre lo que piensa la gente y lo que sentimos los/as que lo practicamos, es abismal.

 

 

P:

Algunas feministas piensan que el S/M es una manera de objetualizar a las mujeres. Otras dicen que se trata de un resurgimiento del masoquismo femenino dentro del orden patriarcal, una manera de interiorizar la opresión de las mujeres. ¿Cómo rebates estos argumentos?

 

M.H:

Puedes ser objetualizada desde el mismo momento en que eres observada, como en una fotografía o en una película. El que las mujeres controlen su propia imagen es una manera de cambiar la percepción que la opinión pública se fabrica de ellas. El papel de "voyeur" (mirón) es muy importante en una escena sadomasoquista. La posición del voyeur proporciona el placer prohibido de tener a alguien que te mira durante el acto sexual y da la ocasión de mirar algo que está prohibido, lo que siempre resulta excitante. De alguna manera, se puede decir que el S/M es una emanación del patriarcado. Pero es que el patriarcado es la norma de este siglo como lo ha sido desde hace mas de dos mil años. En cuanto al masoquismo, es el resultado de muchos factores diversos: el hecho de interiorizar la opresión que ejercen los demás, el catolicismo en el que hemos sido educados/as etc. Pero las mujeres no son las únicas masoquistas, los hombres también lo son en el intercambio de "roles".

 

P:

¿Qué opinas de las feministas que reprochan a las jóvenes sadomaso que celebran el poder, que vendría a ser la estrategia de los varones?

 

M.H:

Si realmente has oído decir a algunas feministas que "la celebración del poder" es algo exclusivo de los tíos, lo siento por ti. Te has encontrado con mujeres que desconocen la historia, la mitología y la naturaleza humana; esto es una mentira, una manera de recrear la opresión, incluso. El poder esta en cualquiera de nosotros/as , se trata de conocerlo y conocer sus límites o de traspasarlos. No es algo exclusivo de un género en particular. Si eso es lo que dicen las feministas francesa, vuestra sociedad puede estar en peligro. ¡ Encontrad nuevas teóricas desde ya!. No escuchéis a las que os digan que el poder es del dominio único del macho, pueden ser agentes secretos del Ministerio de Cultura francés que tratan de venderos perfumes y alta costura.

P:

Esto me recuerda un poco la guerra de sexos en los EEUU durante los ochenta ¿no?

 

M.H:

La polémica central de la "guerra de sexos" era que el S/M es una conducta patriarcal. No estaba bien visto ser sumisa. Dominar era percibido como un estado mimético de la posición masculina. En esa época, el objetivo del feminismo lesbiano era crear un mundo ideal, reservado a las mujeres, lleno de seres dulces y maternales. Pero eso no dejan de ser fantasías. El dolor, el poder, el control y la violencia no son exclusivos de los hombres. No hace falta mas que ver el infanticidio en Asia, la violencia de las reinas célebres por su crueldad, la política de gobernantes como Margaret Tatcher. Y no es la única, desde luego. Las mujeres son capaces de cometer tantos actos de poder como los hombres, sólo que hemos estado mas condicionadas y educadas para contenernos. Esa idea según el cual el lesbianismo podría crear un mundo perfecto donde todas serían amables y que las chicas sadomaso lo echamos a perder es totalmente ficticio. Pero tampoco puedo opinar demasiado de lo que ocurre en Francia porque no resido allí. Aún así me molesta que se descalifiquen las cosas sin conocerlas.

P:

El S/M pone de relieve la diferencia dentro de una relación. Se basa en esquemas muy binarios (activo/a, pasivo/a, dominante y dominado/a) ¿No es esto incompatible con la idea de que las gentes deberían establecer las relaciones en un plano de igualdad?

M.H:

No puedo contestar a esto porque pienso que no existen verdaderas relaciones igualitarias. Pienso que pueden existir momentos de equilibrio de poder en el seno de una relación, pero también, continuos cambios. La idea de que una relación entre dos mujeres es mas equilibrada e igualitaria que una relación tradicional hombre/mujer queda muy bien en la teoría pero para de contar. En la cama, las gentes se encuentran en una plano emocional e irracional donde se deja bastante de lado el protocolo social. Todo se vuelve mas auténtico. La idea de que el S/M es una manera de explorar y conocer las dinámicas polarizadas, muy binarias, es totalmente compatible con un posicionamiento feminista. Ser el dominante es lo mismo que ser el dominado, son las dos caras de una misma moneda. Una relación igualitaria, es, o debería ser, una relación donde los paternaires se encargan de responder a las necesidades del otro u otra, que es precisamente en lo que consiste la relación sadomasoquista. Es una manera directa de comunicar tus necesidades personales y de satisfacerlas.

P:

¿Tiene el S/M su dimensión política?

M.H.

En EEUU, hemos sido muy activas políticamente. Creo que lo he mostrado en "BloodSisters". Por otro lado, ante todo, es el esfuerzo militante y esta habilidad para utilizar la sexualidad como medio para llegar al fondo de las causas izquierdistas lo que me ha dado la idea de hacer el filme. Es cierto que muchos militantes se han quedado sorprendidos. Y la nueva generación aún está por venir. Pero veo muchas jóvenes del mundo del cuero y el S/M que son a la vez muy activas políticamente.

Traducción:E.N.

 

 

 

 

 

 

 

VA DE LIBROS...

 

 

EN DEFENSA DEL MASOQUISMO

De Anita Phillips

El libro de Anita Phillips "En defensa del masoquismo" (Ediciones Alba, 1998) es, todavía, un libro necesario. Aunque carece de la audacia de otras aproximaciones lúcidas y desprejuiciadas al tema como las de Pat Califia y Leo Bersani (citados en el libro), despeja, con su estilo claro y lleno de ejemplos algunas de las incógnitas y lugares comunes todavía vigentes en torno al tema de las relaciones sadomasoquistas.

El masoquismo, término acuñado por la ciencia psiquiátrica en el siglo pasado, a partir de la lectura de textos literarios como los de Sacher-Masoch, sigue siendo considerada una de las mas importantes perversiones o desviaciones y no sólo por la psiquiatría oficial sino por un amplio sector de la opinión pública y el saber popular.

Phillips, desde una perspectiva feminista, deja claro el carácter consensuado, cooperativo, gratificador y enriquecedor de las practicas sadomasoquistas, alejando así algunas de las ideas tópicas que lo emparentan, desde la ignorancia, con la agresión, la violencia sexual, el machismo o la enfermedad (regresión, degeneración, mutilación)

Anita Phillips, además de profesora y editora "freelance", es una experta en temas de arte y sexualidad y pone numerosos ejemplos para apoyar sus tesis tomados de la literatura, la pintura o el cine.

Se echa de menos un análisis político mas comprometido y audaz pero sin duda este libro, de estilo elegante, contribuirá a ampliar el debate sobre el tema de las relaciones sexuales de dominación y a ayudarnos a verlo de forma menos esquemática o simplista.

 

 

EPISTEMOLOGIA DEL ARMARIO

Autora: Eve Kosofsky Segdwick

Ediciones "La Tempestad".

 

Teoría queer, crítica literaria, teoría sociopolítica, ensayo sobre sexualidad y cultura, "Epistemología del armario" es todo esto y mucho más. Uno de los libros ya clásicos en la historia de los gay studies escrito por una de sus voces mas audaces, la profesora de lengua inglesa Eve Kosofsky Segdwick. El armario es la institución por la cual una sociedad heterosexista y un régimen de homofobia mantiene en el secreto a gays y lesbianas. Salir del armario es darse a conocer públicamente como gay o lesbiana, un acto de afirmación pleno de connotaciones políticas. Pero la historia del siglo XX ha sido la historia de un continuo salir y entrar del armario, de una lucha constante contra los aliados de la homofobia y el secretismo.

El libro de Segdwick es una exploración audaz de las implicaciones de estar o no en el armario y de las forma de constituir y destituir el secreto a través de la investigación de algunos textos clave de la literatura de este siglo. Escritores como Proust, Melville, James o Wilde mantuvieron, en su vida y en su obra, peculiares relaciones con el armario homosexual. Segdwick desde su posición crítica e incisiva de teórica feminista interesada por la cultura y la historia social de los homosexuales masculinos ha construido un estudio monumental, tal vez muy denso en algunas partes, pero ya imprescindible para comprender y desmantelar, en lo posible, nuestros armarios.

 

 

 

 

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