EDITORIAL:

Lamentablemente nos siguen llegando noticias de que se producen agresiones a gais en determinadas zonas de la ciudad. Y lo que es mas deplorable aún, estas agresiones siguen sin denunciarse. Los fascistas y homofóbos siguen actuando en la mas absoluta impunidad. Si sufres una agresión no dudes en denunciarla. Tu nombre no tiene porque salir a la luz. Ponte en contacto con nuestro colectivo o cualquier otro grupo de defensa de derechos humanos. Nadie tiene derecho a agredirte por tu opción sexual o por tu forma de amar. El silencio es siempre cómplice de la violencia homofóbica.

 

¿Qué has de hacer si te agreden?:

  1. Dirígete pronto a un Centro de Urgencias, independientemente de la gravedad de tus heridas.

Haz todo lo posible para quedarte con una copia del informe médico y del parte de agresiones.

2. Ponte en contacto con algún grupo gai o de defensa de los derechos humanos.

3. Presenta una denuncia en el Juzgado de Guardia. (y sólo excepcionalmente en la Comisaría de Policía).

4. En la denuncia da el mayor número de datos posibles acerca de tus agresores. Edad, constitución, color de cabello y ojos, aspecto físico, estatura, forma de vestir, lugar y hora de la agresión etc.

5. Busca testigos y propónlos

6. Especifica siempre la intencionalidad de la agresión y la inexistencia de provocación por tu parte.

 

AGRESIONES VERBALES

Se pueden denunciar las agresiones verbales que atenten contra el artículo 510 del Código Penal. Tienes que identificar al agresor y contar con el testimonio de algún testigo.

 

 

 

 

SHIVA: UNA TIENDA MÁS

 

Aunque su luz blanca y sus expositores abiertos invitan a mirar y ser mirado sin tapujos los dueños del Sex-Shop Shiva, el único de la ciudad, saben que en una urbe tan fría y represiva como Burgos es difícil que se cumpla su deseo de que el "Shiva" sea un negocio más. Ya cuando abrieron recibieron amenazas de algunos vecinos que llegaron a advertirles de que recogerían firmas para evitar su puesta en marcha. Pero "Shiva" sigue ahí y afortunadamente cada vez con mayor naturalidad. Su localización, para los/as que queráis acercaros a comprar algo o simplemente a echar un vistazo es Ntra. Señora de Fátima, 17. Su horario incluye toda la semana, de lunes a domingo, de 11.30 a 23.30, ininterrumpidamente.

En "Shiva" puedes alquilar un vídeo porno, comprar una revista o artículos diferentes, desde vibradores o penes de goma, lencería variada, paquetes de broma, instrumentos para practicar el sado o preservativos de todos los colores y sabores.

El dueño reconoce que el publico masculino sigue siendo mayoritario. No olvidemos que el negocio de la pornografía (y la sexualidad misma) se ha organizado desde siempre en torno a la mirada y el deseo del hombre. Aunque afortunadamente las cosas están cambiando. Y ellos lo saben.

"Las mujeres, cuando vienen, suelen ser mas decididas y desenvueltas" reconoce "muestran menos inseguridad que los hombres, pero también vienen menos". Suelen venir para despedidas de soltera y a veces, aunque menos, parejas de lesbianas, que buscan películas "con mas argumento". "Se podría decir que son mas abiertas que los hombres, en un sentido, aunque en otro, menos lanzadas" Esta aparente contradicción para nosotros/as es el resultado de la tradicional desconsideración hacia la sexualidad femenina y de la tradicional invisibilidad de las lesbianas. El público que alquila videos lésbicos sigue siendo preferentemente masculino aunque ya han surgido las primeras editoras interesadas por el material pornográfico para mujeres lesbianas.

Burgos va en este aspecto a la cola del resto de ciudades del estado español. Es algo muy de la Meseta, fría y recia, nos confiesan. En ciudades igualmente pequeñas pero mas cercanas a la costa hay mas aperturismo. "No es que no nos guste el sexo, es que lo ocultamos mas" nos dice.

Respecto a las presiones que vienen de fuera el dueño piensa que "a todos nos gusta que exista un Sex-Shop, pero nadie lo quiere debajo de su casa". Ideas así son las que impiden que su escaparate sea muy diferente del de una mercería o del de una tienda de artículos de broma. ¿Para cuando un debate serio sobre sexualidad en Burgos?.

El publico gay es, a veces, algo mas tímido o escurridizo que el publico hetero, y todo hay que decirlo, hay menos material destinado a nosotros. Las películas de chicos son bastante numerosas pero las revistas porno de mozos son muy pocas. En cuanto al tema lésbico ya os podéis imaginar. Sorprende la cantidad de videos de sadomasoquismo, lo que tal vez debiera hacer reflexionar a aquellos que siguen afirmando que el S/M es algo muy minoritario. Chicos y chicas del mundo del cuero buscan ya sus espacios en los terrenos de venta e intercambio de imágenes sexuales.

"La gente es muy ignorante. Confunde un Sex-Shop con un puti-club" dice el dueño "Aquí vendemos material sobre sexualidad no vendemos sexo" añade. Y es que la doble moral burgalesa, añadimos nosotros/as, no entiende de sutilezas. Muchos maricas y bolleras burgaleses/as prefieren la tranquilidad del exilio aunque cuando ven sitos como el Shiva también se acercan a conocerlo.

Al fondo del local se encuentran las cabinas, donde puedes ver un videos porno sin que nadie te moleste. También hay unos anuncios en los que se ofrecen boys y chicas para strip-tease. Una despedida de soltero/a es una horterada con o sin boy o girl, pienso yo. El trabajo de strip-tease no es sólo un trabajo de desnudarse con gracia sino también de saber bailar y aguantar el tipo. Requiere su coreografía y su teatralidad. La preparación física y psíquica son imprescindibles.

Preguntado sobre el viejo y algo moralista tópico de que los/as que acuden al Sex-Shop lo hacen huyendo de una vida sexual insatisfactoria o llena de complejos el dueño nos explica como cada vez mas esto es al revés. "Los que acuden aquí muchas veces lo hacen porque tienen mas imaginación y buscan enriquecer y hacer mas lúdicas sus experiencias sexuales". Añadir morbo, introducir un elemento nuevo en la sexualidad de una pareja, o de un trío, probar el S/M o el uso de juguetes sexuales puede renovar y dar nueva vitalidad a la vida sexual de muchas personas de diferentes edades, gustos y procedencias.

Los dueños de Shiva quieren abrir el negocio a la ciudad, quitarle ese aire oscurantista que en Burgos parece recubrir todo lo relacionado con la sexualidad o el deseo. Que una ciudad de tantos miles de habitantes tenga una sola tienda de este tipo, nos parece a nosotros, sintomático de muchas cosas. La ciudad establece su propia jerarquía del deseo, sus zonas de búsqueda y de peligro. Un parque no es un lugar idéntico a las doce del mediodía que a las tres de la madrugada. Los/as que no nos ajustamos a la heterodoxia sexual y los que negamos a vivir nuestra sexualidad desde el silencio nos exponemos así a un "plus" de violencia o incomprensión que en ciudades pequeñas y reaccionarias como ésta permite además muy pocos mecanismos de autodefensa. ¿Cómo denunciar una agresión o una discriminación públicamente sin darse a conocer, sin quedar estigmatizado ante los "respetables y muy católicos convecinos"?. Los condicionamientos siguen siendo muchos y variados. A la hora de buscar un dependiente para el Sex-Shop los dueños de Shiva se encontraron con un problema parecido. Aunque te limites a atender como en cualquier otra tienda, que es lo que Shiva viene a ser en definitiva, no parece que en una sociedad como la de Burgos sea igual decir que trabajas en una tienda de moda o de deportes que en una tienda de artículos relacionados con la sexualidad. La sexualidad de muchos/as burgaleses/as permanece todavía en el fondo del armario, entre el hedor de la mas pestilente naftalina.

Hace poco en el periódico local "Gente" apareció un reportaje sobre la todavía glacial sexualidad de los burgaleses. El reportaje, sin embargo, para nosotros no rompía ese hielo. Los burgaleses/as no hablaban de su sexualidad o sus sexualidades desde la subjetividad sino que eran nombrados por una instancia de saber: un psiquiatra. Al margen de su mayor o menor corrección política, sin duda importante, el que en una ciudad sigan siendo terceras instancias (psiquiatras, psicólogos/as, curas o teólogos, asistentes/as) los/as que hablen de sexualidad ya es sintomático de una dinámica de pensamiento y actuación anclada en el pasado. En este artículo se hablaba también de "Shiva" y de cómo la ciudad necesita dotarse de sus espacios lúdicos y de encuentro sexual aunque aquí todavía seamos reacios a reconocerlo.

En su artículo "La ciudad del deseo: anatomía y destino" (cuya traducción completa esperamos poder facilitar pronto a los lectores/as de "La Kampeadora") la autora, Pat Califia, explica como en la ciudad se crean las zonas destinadas a la sexualidad de una forma mucho mas premeditada de lo que a nadie le gustaría reconocer. Los líderes de la comunidad (políticos, banqueros, empresarios) rara vez reconocen que hay algo deliberado en la construcción y ubicación de estas zonas. Normalmente ni siquiera reconocen su existencia.

Durante mucho tiempo el único lugar de Burgos que aparecía en las guías para gays tipo "Spartacus" era el Sex-Shop de la C/Hospital Militar, hoy ya desaparecido. Ahora se han sumado, con mas oportunismo que vocación de visibilidad o compromiso, algunos locales ambiguos que los fines de semana "toleran" una mayor visibilidad gay-lésbica. Y no es la "tolerancia", desde luego, lo que reclamamos desde el K.G.L.B.

El debate sobre la pornografía se reabre esporádicamente. Así cada uno puede llamar pornografía a aquello que no le gusta o no comprende. Y la excusa de la protección al menor es muchas veces, eso, una hábil excusa, y no un verdadero interés pedagógico. Ahí tenemos al Partido Popular y su anuncio de leyes mas severas sobre prostitución, pornografía y edad de consentimiento. ¿Ayudará esto a los trabajadores/as del sexo a tener reconocimiento digno de sus derechos laborales.? ¿O mas bien los situará aún mas fuera del ámbito público de la respetabilidad y sujetos a nuevas sanciones legales y policiales?. Nosotros pensamos que nada bueno puede traer una legislación mas represiva de cara a la sexualidad. Los que trabajan en esta industria saben que siguen siendo el centro de absurdas batallas legales y/o morales por establecer los límites de lo "socialmente permisible". La violencia sexual y el abuso de menores no se evita prohibiendo la pornografía o las representaciones sexuales explícitas sino dando una educación sexual abierta, sana, libre, respetuosa y lo mas plural posible. Pero esa no parece ser, por el momento, la labor de nuestros políticos.

 

Eduardo.

 

 

 

KATE MILLET:

"LA REVOLUCIÓN SEXUAL Y LA LIBERACIÓN DE LOS/AS NIÑOS/AS"

Mark Blasius entrevista a la Kate Millet.

 

Kate Millet, una escritora, activista y pensadora ya clásica en la historia del moderno feminismo, es la autora de "Sexual politics" un libro fundamental en el feminismo de los setenta.

Mark Blasius enseña Ciencias políticas en Princenton.

Esta entrevista apareció primeramente en "Loving Boys". Reimpresa en la compilación "The Age Taboo", un libro sobre el tema de la edad de consentimiento.

 

Mark Blasius (M.B.): ¿Cómo concebirías una sociedad sexualmente libre? ¿Piensas que debería imponerse algún tipo de limitación en una revolución sexual y que papel representaría el sexo intergeneracional en una revolución sexual?

Kate Millet (K.M.): Una revolución sexual comienza con la emancipación de la mujer, que es la primera víctima del patriarcado y también con el fin de la opresión sobre gays y lesbianas. Parte de la estructura de la familia patriarcal comprende el control de la vida sexual de los niños y niñas, y más allá, el control total de los/as niños/as. Los/as niños/as no tiene prácticamente derechos garantizados por la ley en nuestra sociedad y además, no tienen dinero, lo cual, en una economía del dinero, es una de las principales fuentes de su opresión. Verdaderamente, uno de los derechos esenciales de los/as niños/as es la de expresarse a si mismo sexualmente, probablemente entre ellos/as en un principio pero también con adultos/as. De manera que la libertad sexual de los niños y niñas es una parte importante de una revolución sexual. ¿Cómo la llevamos a cabo?. El problema es que como existe una situación de explotación entre los/as adultos/as y los/as niños/as de la misma forma que existe una situación de explotación entre hombres y mujeres, las relaciones intergeneracionales tienen lugar en una situación de desigualdad. Los/as niños/as están en una posición muy precaria cuando mantienen relaciones con adultos/as y no sólo en un sentido estrictamente material sino también emocional ya que su personalidad no es reconocida en nuestra sociedad.

M.B: ¿Piensas que puede existir una relación amorosa y erótica tierna entre un niño y un hombre?

K.M: Por supuesto, o entre una niña y una mujer mayor. Los hombres y las mujeres se han amado durante milenios, como lo han hecho las personas de razas diferentes. Lo que me preocupa es el desigual contexto en el que estas relaciones se desarrollan. Por supuesto, estas relaciones pueden no ser de explotación y teniendo en cuenta las circunstancias son probablemente heroicas y muy maravillosas, pero hemos de admitir que de todas formas pueden ser también de explotación – como la prostitución infantil.

M.B: ¿Piensas que las leyes de consentimiento son barreras para las posibilidades de exploración de relaciones intergeneracionales no explotadoras y, lo que es más importante, sirven de nuevo para negar el derecho de los/as jóvenes a la expresión sexual?

K.M: Bueno, originalmente intentaban proteger a los/as niños/as de la explotación. Pero lo que es interesante es que el derecho a la sexualidad infantil no se interpreta inicialmente como el derecho de los/as niños/as a expresarse sexualmente con otros y otras, que era la idea de los años 30 con los/as pioneros/as de la liberación sexual. En lugar de esto, se toma como el derecho de los hombres a tener sexo con chicos/as por debajo de la edad de consentimiento y no se hace mención alguna de las relaciones entre mujeres y niñas. Parece como si los principales portavoces fueran los hombres mayores y no los/as jóvenes.

M.B: Eso probablemente se deba a que los/as niños/as no tienen voz política. Pero la mayoría de los grupos de jóvenes gays parecen sostener que la reducción o la total abolición de la edad de consentimiento es un primer paso. ¿Cómo piensas que son de corrientes las relaciones eróticas entre mujeres y niñas?

K.M: En general, a las mujeres se les ha dado más libertad dentro del patriarcado para amar entre generaciones. Pero no veo el correlativo a la relación hombre/niño en la cultura lésbica tal y cómo la conozco. Hay abundante contacto intergeneracional entre mujeres lesbianas e incluso heterosexuales – por ejemplo entre mujeres artistas jóvenes y más mayor- pero son principalmente relaciones de amistad y como mentora. Y las relaciones sexuales intergeneracionales son más un tópico en el movimiento homosexual masculino que en el movimiento de lesbianas y mujeres de este movimiento a veces condenan a sus defensores/as por el hecho de ser mujeres. Hemos sido más reprimidos/as sexualmente que los hombres y somos más protectoras hacia niños y niñas. Hemos recibido un código puritano de comportamiento mucho más estricto que el que los hombres han recibido nunca. Los hombres abordan más a menudo actividades sexuales que en mujeres se considerarían promiscuas. De manera, que, como mujeres, hemos recibido una mayor cantidad de represión sexual y al mismo tiempo somos menos explotadoras. Es posible también que la condición de lesbianas haya sido tan represiva que las previene de ver a personas femeninas por debajo de la edad de consentimiento como compañeras sexuales. Existe todavía, pienso yo, un reparo entre las lesbianas por convertir una relación intergeneracional platónica de mentor en una relación erótica debido a las enormes y potencialmente catastróficas complicaciones que conlleva el hacerlo. Catastróficas no sólo en el sentido personal sino en los términos de la persecución infringida por el mundo exterior.

El diálogo acerca de estas ideas referidas a los movimientos lésbicos y de homosexuales masculinos alcanza puntos muy interesantes. ¿Has pensado por ejemplo en el incesto como una idea?. Siempre me he preguntado por el poder del tabú del incesto porque al mismo tiempo que la sexualidad de los y las niños/as y de los/as adultos/as alcanza más y más grandes libertades, la proximidad de los miembros de la familia le hace a uno/a experimentar y desafiar ese tabú. El tabú del incesto ha sido siempre una de las piedras angulares del pensamiento patriarcal. Hemos de tener una proclamación de la emancipación de niños y niñas. Pero lo que es un punto clave son los derechos no reconocidos de los/as niños/as y no, como se ha dicho hasta ahora, meramente el tener derecho al acceso sexual a ellos/as.

M.B: ¿Pero no puede ser uno de los derechos de los/as niños/as el elegir una relación erótica con una persona mayor?

K.M: Oh, por supuesto, parte de una sociedad libre es que puedas elegir libremente y los/as niños/as también deben poder escoger libremente. Pero es muy difícil ser libre si no tienes derechos sobre nada, si estas sujeto/a a una violencia interminable – ya sea física o psicológica, si no se te permite hablar u opinar, si no tienes dinero, si todavía eres gobernado/a por un completo sistema de estado que te hace asistir de forma forzosa a la escuela sin importarles si quieres estar allí o no. Pensaría que dadas las condiciones bajo las cuales eres una persona "joven" en esta sociedad, lograr muchas cosas serían al menos tan importantes como tu sexualidad.

M.B: Me choca la contradicción existente entre defender la liberación infantil al mismo tiempo que la paternalista idea del consentimiento y estigmatizando como perversos o criminales a los adultos que tienen relaciones con gente joven?

K.M: Si no cambias la condición social de los niños y niñas sigues manteniendo una inevitable desigualdad. Es como la historia de la revolución de 1917. Hombres y mujeres fueron declarados iguales de la noche a la mañana y pretendidamente todo el mundo podía divorciarse por carta. Es sólo que las mujeres tenían a los/as bebés y divorciarte por carta cuando no se te han dado medios para ganarte la vida, ni educación, ni preparación y estás en una situación de enorme inferioridad económica significa que eres declarada igual sin que se te de la esencia misma de la igualdad.

Puedo ver como los grupos de jóvenes gays muy interesados en abolir la edad penal de consentimiento porque es muy opresiva para ellos. Pero me parece que está idea parte más bien de los hombres mayores que de los propios jóvenes.

M.B: La retórica de la pedofilia – esa de hombres mayores hablando a favor de la libertad sexual de los/as niños/as- refleja la subyacente inferioridad del poder de los/as niños/as. Uno puede decir que es sintomática de esta inferioridad. Los chicos amantes son directa y acuciantemente conocedores de las condiciones sociales y económicos que oprimen a los/as chicos/as. Pero son esas mismas condiciones las que impiden que puedan tener una visión política real y actuar en su propio interés.

K.M: ¿Pero en que consiste la lucha por la libertad? ¿Consiste en la liberación total de niños y niñas o sólo en acostarnos con ellos/as?. Me gustaría ver un amplio movimiento que implicara a gente joven que estaría tomando decisiones porque es "su tema" y es "su lucha". Ellos deben ser su auténtica voz.

 

Traducción de C.M. para "La Kampeadora".

 

 

 

 

FREUD, LACAN: EL SEXO A LA DERIVA

 

 

 

"El goce fálico es el obstáculo por el cual el hombre no llega, diría yo, a gozar del cuerpo de la mujer, precisamente porque de lo que goza es del goce del órgano".

Lacan, Seminario 20, "Aún".

 

Un refrán nicaragüense dice que "cuando un sabio señala las estrellas, los tontos miran al dedo". Creo que a una gran parte del movimiento de liberación de lesbianas y gays les ha pasado eso respecto al psicoanálisis. De la ingente obra de Freud sólo han trascendido en la mayoría de los escritos de muchos teóricos queer dos o tres tópicos, a saber:

- Freud llama "perversión" a la homosexualidad, en su obra Tres ensayos para una teoría sexual (de 1905), por lo que parece ser que la considera algo anormal, insertándola en el sistema médico- patologizante homófobo que se inició a finales del siglo XIX.

- Freud establece una especie de desarrollo armónico heterosexual al final del complejo de Edipo, una vez "superadas" esas fases infantiles polimorfas donde hay deseos bisexuales y de otro tipo. Es decir, sería uno más de los que legitiman el sistema hetero-normativo.

- Freud sería un machista homófobo porque plantea que las mujeres tienen "envidia del pene", o sea, que les falta algo que los hombres tienen, y además las lesbianas quedarían excluidas del mundo del deseo según este proceso falocrático.

En estas críticas habituales a Freud se olvidan bastantes cosas. En primer lugar, que los desarrollos iniciales de su teoría (que he caricaturizado aquí) fueron modificados sustancialmente por el mismo Freud en sus obras de los 30 años siguientes, hasta el punto de no considerar la homosexualidad como algo específico a "tratar", sino una orientación sexual más en medio de una infinita multiplicidad del deseo donde no hay lugar para la normalidad, ni siquiera heterosexual ("Carta a una madre americana"). También aporta una crítica feroz al psicologismo y a las visiones "organicistas" o biologicistas del deseo, que incluso hoy siguen pensando que el deseo de los sujetos está escondido en ciertas partes del cerebro o en algún rincón de los cromosomas.

Muchos teóricos queer omiten también a otro autor fundamental que puso de relieve el potencial subversivo de la obra de Freud, y que en su enseñanza desde 1950 a 1980 elaboró un desmantelamiento implacable de las categorías de hombre y mujer, de relación sexual y de armonía entre los sexos: nos referimos a Jacques Lacan.

La obra de Freud y la de Lacan suponen dos herramientas fundamentales a la hora de cuestionar la construcción social y discursiva de "la homosexualidad", siempre y cuando sepamos mirar hacia dónde apuntan y no nos quedemos en la literalidad de sus textos. Evidentemente, es cierto que Freud asume en su lenguaje muchos de los prejuicios positivistas y machistas de su época, pero eso no invalida la totalidad de su obra. De hecho, ya es bastante sorprendente que un médico de la burguesía vienesa de finales del XIX llegue a asumir (por primera vez en la historia de la cultura occidental) que no hay una normalidad en el deseo, que el deseo humano no está relacionado con la biología, que las prácticas sadomasoquistas, lesbianas, masturbatorias, coprófilas, etc., no son algo "especial" o de "los otros", y que la "heterosexualidad" no es un estatuto natural, sino más bien una aspiración impuesta culturalmente que además nadie cumple sin pagar un precio.

Cuando Lacan afirma que "no hay hombres ni mujeres, sino tan sólo sujetos, todos castrados, todos perdidos", está abriendo las puertas al terreno de la multiplicidad, a una concepción del deseo humano que no tiene que ver con el discurso de la ciencia, ni con el de la psicología, ni siquiera con esa "incitación a saber sobre el sexo" que denunció Foucault en La voluntad de saber, puesto que lo que plantea Lacan precisamente es que "no hay saber sobre el sexo", y que ese "no saber" tiene efectos sobre los sujetos, pero siempre efectos de singularidad, que no se clausuran en la hermenéutica ni en ningún discurso de salvación o transparencia explicativa.

Otra confusión muy común sobre Lacan, que se da también entre algunas teóricas del feminismo (otras, precisamente, son lacanianas), es la de considerar "el falo" (noción simbólica, que nadie posee) como "el pene", el órgano. Esa confusión es precisamente la que marca muchas vivencias de la sexualidad llamada "masculina" (esos hombres, esas mujeres, homos o heteros, fascinados por la esperanza de un pene todopoderoso). En la medida en que el falo no da respuesta a la pregunta "qué es ser un hombre y qué es una mujer", el sujeto no tiene una relación a priori ni con el género, ni con el otro, ni con el cuerpo, ni con el sexo biológico (ni consigo mismo). Mayor carga de dinamita para el orden social y (hetero)sexual, imposible.

Javier Sáez

 

 

SOBRE UNA MARIESCENA DE "DARKCITY"

 

El decorado representa el comedor cutre donde cena un matrimonio de asalariados. La casa está sucia y parece pequeña, se adivina un barrio mísero al otro lado de la puerta. La puerta misma me agobia, enorme, levantada sobre la mesa, entre los dos cónyuges, parece un tercer comensal, uno cree que va a abrirse de una patada, que va a vomitar al barrio entero sobre el esforzado mantel blanco. Me hace gracia que ella lleve rulos y una batita de boatiné y que el tenga camiseta de tirantes y que eructe sin cesar y que ella se meta los dedos en la boca para sacarse algo de los dientes, mientras hablan del trabajo de él. Porque trabaja él, ella no. Eso parece muy claro, es un matrimonio proletario a la vez que decente y mantiene las sanas costumbres heteros. Él cuenta una pelea con algunos de los compañeros. Tiene miedo a perder el empleo, constantemente amenazan a todos con el despido y hay en el trabajo un clima de violencia permanente. Ella se excita de una manera extraña y le dice que se plante contra ellos, que pelee. Noto que se me está mostrando una larvada excitación erótica en las palabras de ella y empiezo a pensar que estoy viendo la típica película de pobres de atrezzo. Es como un anuncio, me digo, un laboralismo de videoclip. Muy clarito, todo. Pienso que me lo tengo bien empleado por venir a ver cine de género, aunque lleve tres años intentando convencerme de que en el fondo la ciencia-ficción es muy gay, y que ahí estaba el Planeta Marica, por ejemplo, con naves espaciales y marcianos y marigalaxias.

Mientras me pierdo en la divagación en la pantalla empieza a ocurrir lo inesperado. Dan las doce y el matrimonio de obreros se desploma sobre sus platos de sopa. La raza de extraterrestres de rigor, que mantienen prisionero al mundo, inicia su rito de medianoche. La ciudad se inmoviliza, los coches se detienen en las avenidas, los relojes se paran, y el tiempo se tensa de pronto en un extraño compás de espera mantenido y ambiguo. Y entonces la ciudad inicia su cambio. Edificios surgen de la tierra, los puentes se curvan hasta convertirse en enormes arcos aéreos, hay una dimensión fálica den esas torres que brotan y se elevan y se retuercen al modo de lentas columnas salomónicas, desperezándose con una parsimonia de piedra viva. Se puede apreciar en la amplia panorámica de la ciudad, mientras vemos todos los edificios cambiándose y abriéndose a la vez como un grupo de plantas ralentizadas Ahora entiendo lo que hacen los extraterrestres. Inyectan cada noche recuerdos nuevos en cada uno de los humanos , y lo hacen por ejemplo con el matrimonio de obreros, mientras el comedor se agita en el solemne ritual de su metamorfosis. La mesa se dilata sobre un raso de vajillas resplandecientes y a lo largo de la casa crecen candelabros y lámparas y alfombras rojas, e incluso el pelo grasiento de ella se transmuta con lentitud en un lustroso moño de laca y pedrería, su boatiné deriva en un tornasolado traje de noche y, como una gota que cae, se forma una pulsera de brillantes que ella encontrará en su muñeca a las doce y un minuto, cuando el matrimonio obrero estrene su nueva realidad de mayordomos y columnas que le durará hasta la siguiente medianoche.

 

Los cónyuges parpadean un solo instante al despertar. Él, con smoking y monóculo, al otro lado de la larga mesa, le detalla ahora la violencia con la que ha despedido a un obrero rebelde. Se deleita contándole el acoso lento al que ha ido sometiendo a su víctima, el ensañamiento planeado contra el trabajador, la condena a una selva que tal vez le mate. Ella toma una cucharadita de postre y cuando el marido termina la historia sonriendo con una crueldad decimonónica, podemos ver con claridad cómo en el gesto de ella se corona con un orgasmo.

Yo soy uno de ese numeroso grupo de gays enganchados a la ciencia-ficción, y como tal la escena me cogió un poco como desde fuera, con toda esa imaginería de matrimonios, de cenas nocturnas, de tópicos de toles y de abusiva pluma hetero, pero al costumbre de "traducir" los conflictos heterosexuales de la ciencia-ficción se me ha acabo imponiendo, tal vez por la costumbre. Traducir conflictos es algo típico de las dictaduras censoras, con Franco se empezaba a traducir cada vez que salía un traje de época y, en el mismo fundido en negro final, supe que no iba a escaparme de lo planteado en esa escena de Dark City: la rara constatación de que la lucha de clases está también atravesada por el deseo erótico. Orgasmo y explotación, deseos y despidos. Un conflicto que aparece planteado con una claridad diáfana. Ella se excita, él le relata un terrible aporte de fuerza masculina, un caso de sujeción, dominación y muerte, ella le pide más, alcanza el orgasmo al escucharlo mientras engulle con placer su cucharadita de chantilly. Ante mí se ha desarrollado un orgasmo hablado, es sexo oral (del bueno), una suerte de representación Sado/Maso, donde el amo describe al esclavo favorito el trato que es capaz de dar al resto de esclavos de la tropa, donde se hace demostración de una cotidiana pulsión de destrucción, un secreto deseo de muerte, donde el esclavo alcanza ya el orgasmo con el sólo pensamiento de lo que el amo puede llegar a hacer, de lo que el amo puede llegar a destruir.

Estamos en los límites del cine y del deseo (esos límites de ficción ya se han cruzado mas veces, la cruel armada que era midons, en masculino, mi dueño, para los trovadores de la última Edad Media) pero tengo que confesar que la escena de Dark City me asustó por lo vertiginoso de esos límites. Como todo buen consumidor de ficciones, soy muy fácil de asustar cuando me tocan el sexo en el cine. Y como gay que cumple con los mandamientos, también me he dejado tentar por el juego del S/M. Cómo no excitarse ante ese despliegue de poderes mortales y de pulsiones voluntariamente olvidadas, que de repente son palpables hasta el asombro, que de repente se descubren como intrínsecas a uno, como propias. Matar y morir sin salir del Eagle, sentir el dolor sin abandonar el terreno del placer, paradojas teresianas : que muero porque no muero. Es como follar con Mazinger Z. Si me asusté fue porque la escena de Dark City me planteó de pronto la posibilidad de un juego mas fuerte: un sado que no se representa, sino que se vive, y además con una cotidianeidad que lo hace casi imperceptible por su misma normalidad, por su misma abundancia.

La escena me ha descubierto un deseo emergente, una norma erótica innominada (y por eso mismo enorme) que se retuerce entro de la nueva economía neoliberal como esas casas vivas de la historia. No es ciencia-ficción, pues ésta remite ahora a un discurso erótico y político que es presente. Ya sabemos que desde hace unos doce años la gran empresa ha empezado a exigir no la simple jornada de cuarenta horas, sino la entrega de la vida, la sumisión absoluta sólo similar al amor romántico, al matrimonio tradicional o tal vez al gozoso fervor del esclavo. Se exige un mayor grado de compromiso con la empresa, como el novio que empezó con pajas en el coche y que ya pide más, la ropa limpia, la cena, la fidelidad sin resquicios, la posesión total. Sólo que ya no se da a cambio ni siquiera la formalidad rancia de esos noviazgos para siempre. A cambio de la vida, el contrato basura; a cambio de la esclavitud, el subsidio de paro. Yo soy de los que creen el diez por ciento de homosexualidad del hetero corriente (la estadística de Kinsey también tiene una aplicación individual: en cada persona hetero hay un diez por ciento homo), pero ese diez por ciento de homosexualidad del hetero corriente también está en el ejecutivo follasecretarias, en ese violento dominio suyo sobre la plantilla cuya pulsión erótica el ejecutivo sólo es capaz de identificar cuando grita o despide, o explota a la chica rubia, pero el otro diez por ciento late, innominado y potente, y pese a ello perceptible, en su relación con el empleado masculino. Por eso la narración de los despidos causa ese sobrenatural orgasmo de chantilly y cucharillas, esa excitación de rulos y sopas de sobre.

Tal vez esa reivindicación del discurso S/M, esa actualización constante del discurso sexual no ortodoxo, pueda ser al aportación de lo gay, de lo marica, contra la pulsión neoliberal. Esa reivindicación indica las contradicciones del juego económico. Dar salida a la pulsión de muerte a través de un código de representaciones y de orgasmos (como puede hacer, de alguna forma, el SM) frente a la destrucción real, sistemática y planeada del individuo que yace en el fondo de toda la economía neoliberalista. No es nada tal vez, como vaciar el océano con un cubito de plástico. Pero es un manera de afirmar una voluntad de sumisión, de deshacer el tejido de hipocresías de sacar al exterior esas pulsiones que palpitan en las tramas conservadoras, en los consejos de administración, en los cuarteles. Contra realidad, acción. Contra la explotación pura y dura, la depuración de esas pulsiones, su dramatización, su escenografía.

La pluma, se ha dicho siempre, puede ser más poderosa que la espada.

Marcelo Soto.

 

VA DE LIBROS...

 

 

EL CORAZÓN OSCURO DE LA TIERRA

Autor: Scott Heim

Seix Barrall.

"El corazón oscuro de la tierra" es una hipnótica e impactante novela del joven autor de Kansas Scott Heim. Estamos ante su segunda novela, la primera "Misterious Skin" permanece por el momento sin traducción castellana. En su segunda novela nos encontramos con una prosa llena de recursos, un ambiente opresivo y mórbido y tres personajes marginales que representan lo que el propio autor llama "La parte triste del Sur de los EEUU"

Boris, joven gay enamorado localmente de un compañero de universidad y autor de un serial de terror, Sarah, exprostituta violada y maltratada en su infancia y Harriet madre de un joven que acaba de morir de SIDA se ayudan a vivir en una historia que oscila entre el thriller, el erotismo y la poesía. Algo así como un cruce insólito entre Carson Mc Cullers(o Flanery O´Connor) y Dennis Cooper. "El corazón oscuro de la tierra" se mete en la piel y en las atormentadas reflexiones de sus personajes y nos muestra la violenta hostilidad de un entorno social no demasiado acostumbrado a aceptar la diferencia.

Sorprende la mezcla d espiritualidad y fisicidad de algunos de los pasajes mas impactantes del libro como su sangriento final, el talento del joven Heim para captar un estado de ánimo depresivo que se adueña de sus protagonistas. "El corazón oscuro de la tierra" es un libro casi queer, una amarga reevindicación del ser diferente, desde la homosexualidad, desde la femineidad herida, desde la conciencia de estar al margen.

El introvertido y sensible Boris vive obsesionado por Rex, un violento muchacho que forma parte de una agresiva pandilla de matones a la caza de chicas y dispuestos a burlarse y agredir a los tres protagonistas. Su devoción por Rex lejos de ser ridiculizada esta dada con una conmovedora sinceridad y sin ningún tapujo. El autor nos trasmite con gran sensualidad el deseo homoerótico y el deseo femenino por el cuerpo del hombre a través de Boris y Sarah. Lo que empieza siendo una persecución obsesiva por las dos partes acaba en tragedia purificadora. La agresión de los tres muchachos y sus novias al joven Boris en la biblioteca, previa al catártico desenlace en el campo, esta escrito sólo un año antes de que la violencia homofóbica en los campus de EEUU saltara a la primera página de los periódicos a raíz del cruel asesinato del joven gay Mathew Shepard.

El final deja una sensación de amarga dureza, tras las brutales y a la vez barrocas y poéticas descripciones de los cuerpos destrozados de los tres jóvenes agresores en el accidente. Heim no cierra su novela sino que se aleja de sus personajes dejándonos una vaga sensación de esperanza.

 

EL COLOR DEL VERANO

Autor: Reinaldo Arenas

Editorial: Tusquets. 1999.

"El color del verano"(o "El nuevo Jardín de las Delicias") es una recopilación de los últimos textos escritos por el autor cubano Reinaldo Arenas, unas de las voces mas desgarradas de la literatura latinoamericana de este siglo. Arenas saltó a la fama gracias a la publicación de su autobiografía "Antes que anochezca", terminada poco antes de morir donde narraba con toda crudeza su huida desesperada hacia el exilio de la Cuba de Fidel Castro, sabiéndose portador del VIH y marcado por la persecución homófoba del régimen castrista. Reinaldo Arenas era un disidente cubano y eso ya le situó, antes de morir en el exilio estadounidense, al margen de toda respetabilidad para un amplio sector de la izquierda de todo el mundo que nunca ha demostrado demasiada sensibilidad hacia las minorías oprimidas por las estructuras rancias y patriarcales de su política jeraruquizadora, militarista e intolerante con la diferencia.

"Antes que anochezca" era un libro con vocación de polémica. Un ajuste de cuentas con el gobierno de la Isla. Su éxito de ventas se debe mas bien al morbo que despiertan ciertos episodios que a un interés real por la prosa de Arenas que se muestra mucho mas rica y fabuladora en el terreno de la ficción o de la política-ficción que en el del género de las memorias.

Gracias al éxito de "Antes que anochezca" hemos podido conocer otros libros de Arenas, que habían pasado casi desapercibidos por el mercado editorial español. La reedición de "Arturo la estrella mas brillante", "Un mundo alucinante" o esta recopilación póstuma que lleva el título de "El color del verano" son verdaderos regalos para los degustadores de la prosa furibunda, irreverente y a la vez llena de colorido, humor y poesía de Arenas.

"El color del verano" comienza con una pieza teatral breve, surrealista e irrepresentable, una especie de mascarada carnavalesca sobre los personajes fantochescos de la Cuba oficial. Arenas mezcla a los máximos representantes del régimen cubano (empezando por el propio Fidel Castro bautizado con el apodo de Fifo) con los delatores y las víctimas del la represión sexual y política. Lo que en "Antes que anochezca" era dolor, rabia y memoria herida con vocación de testimonio desagarrador es en "El color del verano" una mezcla de fábula barroca en la línea de su primera y mas celebrada prosa poética y farsa sobre sus experiencias vitales en Cuba (su madre, sus amigos, sus enemigos, los gobernantes). Uno de los cuentos mas impactantes "Santa Marica" es a la vez una fábula mágica y delirante y un ajuste de cuentas devastador con la Cuba oficial y con la figura patriarcal de Fidel reunidó aquí, proféticamente, con Juan Pablo II, en visible armonía ideológica. Carnaval, ironía, destrucción de imágenes sacras de la Cuba oficialista, erotismo gay y desparpajo sexual son algunas de las constantes de la prosa de Arenas reunidas felizmente en los textos divertidos, estremecedores y mágicos de "El color del verano".

 

 

LUGARES DE DISTRIBUCIÓN:

 

 

 

- En Burgos:

    • Bar Patadón (C/San Francisco)
    • Bar La Mina (C/Arco del Pilar)
    • Bar La Traviesa (C/ San Lorenzo)
    • Bar Zurich (C/ Petronila Casado)
    • Bar del Pity (C/ Hospital Militar)
    • Bar del PCE (C/ Fernán González)

 

- En Salamanca

    • Bar Utopía (Junto a Pza. Corrillo)
    • Asamblea de Mujeres de Salamanca Apartado 2011-37080

 

- En Madrid:

    • Café "El Mosquito" (C/Torrecilla del Leal)

 

 

 

También puedes encontrar "La Kampeadora" en la Página Social de Hartza. http://www.geocities.com/WestHollywood/6742.

 

 

 

El Kolectivo de Gais y Lesbianas de Burgos (K.G.L.B.) se reúne todos los miércoles a las 20.30 horas en el Local "Gacela" B/Inmaculada J. 2-3 Bajos 09007 BURGOS.