BOURCIER O LA HEREJIA QUEER

 

“Queer zones”, la primera colección de ensayos de Marie Hélène Bourcier publicada en forma de libro, es hasta ahora la más potente herramienta que desde la teoría queer ha salido de Francia. Bourcier es junto con la española y cosmopolita Beatriz Preciado, autora del prólogo del libro, la principal impulsora del “Zoo Queer” de París, un centro de investigación, activismo y visibilidad cultural y política sin precedentes en Francia. La autora aborda aquí desde diversos frentes los desafíos que la crítica queer y el llamado postfeminismo pro-sexo han planteado a las cuestiones de género y diferencia. El libro aparece dividido en diversas partes donde se analiza, con idéntico rigor e incisivo sentido crítico, diferentes “zonas” del pensamiento y la política sexual de nuestro tiempo.

 

Los materiales son eclécticos pero el resultado tiene una notable coherencia interna. En primer lugar encontramos un capítulo dedicado a “El cine porno” ejemplificado por la polémica “Baise-Moi” y el iconoclasta director independiente Bruce La Bruce. Le sigue un capítulo dedicado al S/M, donde Bourcier lee a Foucault a través de Bersani y otros teóricos al tiempo que analiza el poder subversivo y las limitaciones de las subculturas del cuero. Posteriormente traza una genealogía de “la butch”, investigando el origen y los enfoques de los estereotipos y contraestereotipos lésbicos.  En el capítulo “Trans” analiza la figura del travesti, el transexual y el transgénero, desde sus orígenes en la regulación médico-jurídica de la transexualidad hasta  las nuevas teorías sobre la performatividad de los géneros sostenidas por gente como Judith Butler o Teresa de Lauretis. El libro se completa con una mesa redonda sobre la teoría y la práctica política queers y su repercusión en diferentes lugares del mundo y del espectro social, académico y político.

 

Bourcier sabe ser clara y contundente (radical e iconoclasta) sin abandonar por un momento el rigor y la complejidad de las diversas fuentes teóricas de las que bebe su pensamiento, un pensamiento-caja de herramientas que, como señala Preciado en su introducción, constituye un imprescindible instrumento de navegación en estos tiempos en que los anuncios catastrofistas del fin de la izquierda, la cultura y la teoría queer son fulminantemente rebatidos por ensayos del calado de “Queer zones”. Bourcier representa un pensamiento libre y progresista desde un país donde tras su aparente liberalidad sobre las cuestiones de género y homosexualidad se han ha ocultado actitudes no poco pacatas, reaccionarias y ambivalentes por los máximos mandarines de la cultura gay y lésbica oficiales.

 

Como toda queer que se precie Bourcier mezcla los postulados filosóficos con elementos de la cultura popular y la vida cotidiana que le sirven para edificar estructuras de crítica desde los espacios más insospechados. Así el revuelo causado por “Baise-Moi” en su país le sirve para analizar la lesbofobia, homofobia y el conservadurismo de algunos críticos franceses y el cine porno de Bruce La Bruce le sirve para profundizar en las posibilidades y limitaciones de la pornografía como instrumento de liberación y cuestionamiento de la sexualidad. El caso Spanner es uno de los puntos desde los que  estudiar y rebatir los mitos, ansiedades y desafíos que plantean las subculturas sadomasoquistas y releyendo lo escrito por Beauvoir sobre “la lesbiana” en “El segundo sexo” critica el heterosexismo que ha caracterizado a una parte importante del pensamiento feminista francés.

 

El libro, en su conjunto,  sabe trazar precisas líneas de fuga desde las que volver a leer a Foucault (más allá de los mitos, los armarios y las distorsiones que han envuelto a su figura personal y política) sabe revisar los postulados feministas primando las cuestiones de la diferencia sexual y la visibilidad lesbiana y haciendo una crítica práctica de un feminismo esencialista y heterocéntrico  Bourcier habita sus zonas de cultura y política como espacios de intervención donde no caben las medias tintas y dónde sólo desde un sabio inconformismo es posible seguir moviéndose, seguir pensando y actuando.

 

           

                                                                                              Eduardo Nabal

 

 

·         MARIE-HÉLÈNE BOURCIER. QUEER ZONES. POLITIQUES DES IDENTITÉS SEXUELLES, DES REPRÉSENTATIONS ET DES SAVOIRS. Éditions Balland. París, 2001.

 

Más referencias: http://www.hartza.com/bourcier.htm