VIDARTE, F. J. & RAMPEREZ, J. F.: Filosofías del siglo XX. Madrid, Síntesis, 2005, 347 pp., en Daimon. Revista de Filosofía (Universidad de Murcia), nº 40, 2007.

 

            Con la elección del título, Filosofías del siglo XX, los autores han querido dejar constancia de la multitud de sistemas filosóficos que encontramos en el pasado siglo. Un siglo también de horror al que algunos pensadores no han sido ajenos interpretando la barbarie nazi como la anulación de la razón moral en nombre de la razón científico-técnica. Hacer justicia a los últimos cien años es, en opinión de Vidarte y Rampérez, ser fieles a esta diversidad, a esta diferencia. Responder de ella. Por ello, y sirviéndose de una hermosa metáfora tomada de Deleuze y Guattari, frente a la imagen del árbol, con sus firmes raíces y su crecimiento vertical, símil perfecto del pensamiento tradicional, de la verdad monolítica, de la unidad excluyente, de la identidad uniforme, proponen la de rizoma, cuyo desarrollo horizontal le lleva a establecer a este tallo continuas y novedosas conexiones. Pero pensar rizomáticamente no es sólo una estrategia metodológica, una pauta de lectura, una manera de escribir filosofía, es también, y ante todo, una toma de posición, un acto de naturaleza política –en este sentido a lo largo del texto no faltan ácidas reflexiones en torno a la Universidad y a la situación de la Filosofía académica en nuestro país.

            Todo comienzo tiene siempre algo de injustificado, una cierta arbitrariedad le es consustancial, y ello aunque pudiéramos –y debamos- ofrecer mil razones para explicar la asunción de un determinado punto de partida. Al final, se impone una decisión. Y la de los autores de Filosofías del siglo XX es comenzar su historia, la historia del pasado siglo, más de cien años antes, con Hegel. Hijos todos de Hegel, bastardos o legítimos, llevamos tiempo, unos, contestando al filósofo idealista, habitando en las escombreras de la Razón, en las ruinas del Sistema, en los márgenes del Pensamiento y otros, como la Fenomenología de Husserl, “el último soñador de Occidente”, obsesionados todavía por devolver a la filosofía la vieja idea de fundamentación. Mientras que los primeros juegan con las piedras derruidas y levantan acta del fracaso fundacional, los segundos, piedra sobre piedra, quieren restaurar otra vez el maltrecho edificio de la Razón.

            No es éste, si embargo, el típico manual de Historia de la filosofía. Y ello por un doble motivo. En primer lugar, y esta sería una razón suficiente, porque dedican un capítulo a la historia del feminismo y, más allá de éste, a la teoría queer, que incluye aquellas prácticas y ejercicios textuales, aquellas identidades marginales que denuncian los efectos teórico-políticos del heterocentrismo a los que no habría escapado el movimiento feminista. Hablar de la mujer en una obra de Filosofía, actividad ésta desde antiguo reservada al varón, elevar a rango filosófico determinados discursos, no deja de constituir una forma de compromiso político y también una crítica implícita al concepto clásico de Filosofía lo que conduce inmediatamente a la necesidad de rescribir la noción misma de Filosofía para abrirla hacia esos espacios silenciados, hacia lo otro de sí misma. En segundo lugar, porque Vidarte y Rampérez no se limitan a hacer una exposición doctrinal atendiendo a un criterio cronológico sin destacar más relación entre los autores que la que emana de su sucederse temporal, como muchas veces ocurre en este tipo de trabajos. Frente a esta forma de historiar, los firmantes establecen puentes continuos entre los filósofos creando así un texto coherente, unitario, compacto.

            En las más de trescientas páginas, repartidas en once capítulos, los autores recogen las vertientes más importantes de pensamiento del siglo XX: “Después de Hegel”, “Fenomenología”, “Existencialismo”, “Hermenéutica”, “Heidegger”, “Marxismo y Escuela de Frankfurt”, “Filosofía analítica”, “Estructuralismos”, “Filosofías de la diferencia”, “Neopragmatismo y posmodernidad”, “Filosofías de la diferencia y teorías de género”, cerrándose el libro con un epílogo en el que se esbozan las líneas generales de un debate que podría tomarse como índice del estado actual de la filosofía y que no es otro que la cuestión de la comunidad que Vidarte y Rampérez analizan desde la tradición alemana, anglosajona y francesa.

            Nos encontramos, en definitiva, en presencia de un texto excelentemente escrito, de agradable lectura, algo nada fácil de conseguir si tenemos en cuenta la compleja problemática que aborda. Filosofías del siglo XX es un libro inteligente, irónico por momentos, claro en sus desarrollos, y útil tanto para quienes deseen hacerse una idea general de las principales corrientes filosóficas del siglo anterior, como para los que deseen obtener puntual información acerca de un autor.  

 

 

                                                                                             

                                                                                                                      Luis Aragón González.